El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), encabezado por el secretario Sean Duffy, ha intensificado en las últimas dos semanas una campaña para eliminar de sus sitios web federales cualquier referencia a carriles bici y a medidas de seguridad vial relacionadas con ciclistas y peatones, según ha podido reconstruir la radiotelevisión pública NPR a partir de correos internos, análisis del Internet Archive y testimonios de empleados.
El detonante fue un mensaje publicado por Duffy en la red social X el pasado 7 de julio, en el que acusó a la Administración Biden de haber utilizado "el dinero de los contribuyentes para carriles bici DEI y cambio climático" y anunció que esa práctica había terminado. Apenas dos días después, el 9 de julio, un funcionario de la oficina de seguridad de la Administración Federal de Carreteras (FHWA) envió un correo electrónico interno con el asunto "ACCIÓN URGENTE: Actualizar sitio web" en el que ordenaba al personal retirar de la lista de "Contramedidas de Seguridad Probadas" toda mención a carriles bici, cámaras de velocidad y otras estrategias relacionadas con la gestión de la velocidad.
Desde entonces, decenas de páginas de recursos de seguridad han sido eliminadas o editadas. Una de las herramientas retiradas es el Pedestrian and Bicycle Crash Analysis Tool (PBCAT), una herramienta de análisis de accidentes desarrollada originalmente por la Universidad de Carolina del Norte que permite a planificadores y expertos documentar las circunstancias de los siniestros con ciclistas y peatones y diseñar contramedidas. Según David Harkey, presidente del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS) e investigador principal del proyecto original, la herramienta simplemente "está bajo revisión", pero los criterios y plazos no han trascendido.
La preocupación entre los especialistas es doble. Por un lado, critican que se borren recursos técnicos avalados por décadas de evidencia. Por otro, recuerdan que la FHWA ya retiró hace 18 meses otra base de datos clave, el Highway Safety Information System (HSIS), que continúa sin restablecerse, lo que sugiere que las llamadas "revisiones" pueden convertirse en supresiones indefinidas.
Un portavoz del DOT justificó la decisión en un comunicado enviado por correo electrónico a NPR argumentando que el departamento "revisa continuamente sus políticas para garantizar que promuevan la seguridad, la eficiencia y el sentido común". Añadió que, dado que "casi el 80% de la población utiliza el coche para ir al trabajo y a citas médicas importantes", el departamento está "examinando más de cerca la orientación federal" para asegurar que las familias tengan "la infraestructura que necesitan". El comunicado incluyó también una crítica a quienes, según el departamento, "creen que todo el mundo debería montar en bicicleta hasta su apartamento del tamaño de una caja de zapatos para comer grillos y cumplir una agenda climática falsa".
Las voces internas del propio departamento expresan malestar. Un empleado de soporte web, que pidió permanecer en el anonimato por temor a represalias, aseguró a NPR que el personal de la FHWA ha recibido instrucciones de localizar y, en algunos casos, retirar cualquier referencia a bicicletas y carriles bici. "¿Por qué hay que eliminar la seguridad en bicicleta, de todas las cosas?", declaró. "No estamos mejorando los sitios, ni haciéndolos más rápidos ni capaces de ofrecer información real a las comunidades que usan estos recursos. Es absurdo".
Los defensores de la seguridad vial reconocen que las prioridades de financiación pueden cambiar entre Administraciones —el DOT anunció este mes más de 1.700 millones de dólares en grants discrecionales que excluyen proyectos para ciclistas y peatones, frente a los cientos de millones que el programa dedicó a esos fines bajo la gestión de Pete Buttigieg—, pero subrayan la diferencia entre recortar ayudas y borrar evidencia. La Administración federal no ha respondido a las preguntas de NPR sobre los criterios de la revisión ni sobre su duración.
En el contexto general, la medida se produce cuando más de 36.000 personas murieron en las carreteras estadounidenses el año pasado, una cifra que, aunque va descendiendo desde 2021 y sitúa la tasa de mortalidad en niveles cercanos a mínimos históricos, sigue siendo muy superior a la de otros países desarrollados. Defensores como Harkey recuerdan que medidas como los carriles bici y las cámaras de velocidad cuentan con respaldo científico para reducir la siniestralidad y que retirarlas de la guía federal puede debilitar los esfuerzos locales por salvar vidas.
Por ahora, el futuro de estas herramientas sigue siendo incierto. Funcionarios estatales y locales aún pueden acceder al PBCAT a través de sus propios sistemas, pero la opacidad del proceso de revisión en Washington deja aplanada cualquier expectativa sobre cuándo —y si— los recursos serán restaurados. Lo que comenzó como un anuncio político contra las "carriles bici DEI" se ha convertido, en cuestión de días, en una purga documental sin precedentes en la web de la FHWA.
