El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos ha solicitado en un proceso judicial acceso a los chats comunitarios de Signal que vecinos de Maine utilizan para coordinarse ante operativos migratorios. La petición se enmarca en el caso Hilton v. Noem, una demanda federal presentada a principios de año en la que varios residentes acusan al DHS de vigilar sus actividades en defensa de sus derechos de la Primera Enmienda. Los demandantes alegan que agentes escanearon sus rostros y matrículas y les dijeron que serían introducidos en una "base de datos bonita".
Según la declaración de Genevieve Nadeau, abogada de Protect Democracy, el gobierno reclamó listas de protestas a las que asistieron los demandados, comunicaciones sobre sus opiniones hacia las fuerzas de seguridad y mensajes relativos a la observación de operativos de ICE desde el 20 de enero de 2025. En junio, los abogados de los demandantes enviaron una carta al Departamento de Justicia informando de que retendrían los chats comunitarios para no vulnerar derechos fundamentales. Sí entregaron conversaciones más pequeñas, con datos personales censados. El DHS y el Departamento de Justicia no respondieron a la solicitud de comentarios. Adam Steinbaugh, abogado de FIRE, advirtió de que nadie debería perder su derecho a la asociación expresiva por el hecho de demandar para protegerlo. El caso refleja la escalada de medidas del DHS contra críticos de su política migratoria, que incluyen citaciones a tecnológicas para identificar usuarios e investigaciones internas sobre más de un centenar de supuestos casos de doxeo.
