El desequilibrio circadiano como factor clave en el trastorno por TDAH

Fuentes: ADHD as a circadian rhythm disorder: evidence and implications for chronotherapy

La evidencia científica actual establece que la disfunción del ritmo circadiano es un fenotipo clínico significativo y prevalente en una sustancial subgrupo de personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Esta perspectiva sintetiza datos que demuestran una fuerte asociación entre el TDAH y el cronotipo vespertino, caracterizado por un retraso en los marcadores biológicos. Los trastornos del sueño son profundos: la insomnio y las alteraciones del sueño afectan hasta al 80% de los adultos y al 82% de los niños con TDAH. Además, el inicio de la melatonina en la oscuridad tenue (DLMO) se retrasa aproximadamente 45 minutos en los niños y 90 minutos en los adultos, coincidiendo con ritmos de cortisol atenuados y un volumen pineal reducido.

Estos hallazgos se correlacionan con alteraciones en la expresión de genes reloj periféricos, como BMAL1 y PER2, lo que sugiere una desincronización molecular del reloj interno. Los estudios de intervención demuestran que el avance de la fase circadiana puede mejorar los síntomas. La suplementación de melatonina y la terapia con luz brillante han avanzado el DLMO en ambos grupos de edad, con mejoras observables en la calidad del sueño y, en algunos casos, en la reducción de síntomas. Se propone un camino clínico práctico basado en la intervención conductual: cribado rutinario, evaluación del cronotipo, implementación de horarios fijos de despierto, exposición a luz matutina, restricción de luz por la noche y uso selectivo de melatonina de baja dosis. Este enfoque se considera escalable y de bajo riesgo, aunque se requieren más ensayos para definir los fenotipos de respondedores y optimizar los protocolos.