Raphael Amorim anunció el cierre del código abierto de Canario, un terminal que construyó para uso personal orientado a flujos de trabajo con agentes de inteligencia artificial. El desarrollador explicó que la decisión responde a la falta de tiempo para mantenerlo como proyecto público, ya que su otro proyecto, Rio, junto con el resto de sus ocupaciones, consume toda su energía disponible. Amorim señaló que el software libre exige al responsable tareas que van más allá de programar: atender incidencias, revisar pull requests, mantener debates y responder a demandas de la comunidad, una carga que se ha intensificado con el spam asistido por IA.
En su comunicado, descartó que Canario incluya telemetría y aclaró que la única petición de red que realiza es la comprobación de actualizaciones. Indicó que el código fuente permanece accesible en versiones antiguas de Rio, de modo que cualquiera puede bifurcarlo. También mencionó que Boo, un proyecto que introduce un reemplazo de primera clase para el sistema LSP, nunca llegó a abrirse por el mismo motivo. El autor aseguró que seguirá manteniendo Rio y que Canario se desarrollará a su propio ritmo, sin atender solicitudes externas.
