El Departamento de Justicia de Estados Unidos se alineó el lunes con xAI en la demanda presentada por la NAACP que busca detener el uso de decenas de turbinas de gas natural sin permisos cerca de sus centros de datos en Memphis. En un memorando, el DOJ argumentó que un fallo a favor de la organización de derechos civiles socavaría "la seguridad nacional, económica y energética de EE. UU. al cortar el suministro eléctrico para la innovación en inteligencia artificial que respalda las operaciones militares del Departamento de Guerra". El documento señala que Grok es uno de los cuatro modelos de IA que apoyan "operaciones críticas", como los recientes bombardeos en Irán.
La NAACP anunció su intención de demandar a xAI en junio de 2025, con el objetivo de poner fin al uso de turbinas de gas "móviles" en los centros de datos Colossus y Colossus 2. Desde entonces, la compañía fundada por Elon Musk —ahora división de SpaceX— ha duplicado el número de turbinas, que suman 57. xAI sostiene que, al estar instaladas sobre remolques, están exentas durante un año de la normativa de contaminación atmosférica de Mississippi; el Southern Environmental Law Center, que representa a la NAACP, replica que la legislación federal permite considerarlas fuentes estacionarias y, por tanto, sujetas a regulación.
La organización advierte de que la región, ya de las más contaminadas del país, ha visto deteriorarse la calidad del aire desde la entrada en servicio de los centros de datos: el aumento de turbinas ha disparado los niveles de PM2.5, formaldehído y óxidos de nitrógeno, contaminantes vinculados a asma, enfermedades cardiovasculares, cáncer, ictus y alzhéimer. En el folleto de su salida a bolsa, SpaceX adelantó que comprará otros 2.800 millones de dólares en turbinas de gas en los próximos tres años, de los cuales al menos 2.000 millones se destinarán a unidades móviles.
