En una entrevista en el podcast Decoder, Bart Butler, CTO de Proton, sostiene que ningún mecanismo de acceso oculto a sistemas cifrados puede limitarse exclusivamente a actores legítimos, una postura que la compañía ha convertido en eje de su estrategia tecnológica y comercial.
Butler explicó que Proton cifra por defecto la práctica totalidad de los datos que gestiona en su ecosistema de productos —correo, VPN, Drive, calendario, gestor de contraseñas y videoconferencia— precisamente para que ni la propia empresa pueda entregarlos ante una solicitud externa, ni siquiera si quisiera hacerlo. Esta arquitectura, combinada con un modelo de ingresos basado en suscripciones de pago y sin publicidad, alinea, según el directivo, los incentivos de la compañía con los intereses de los usuarios.
La conversación abordó también la decisión adoptada este año por Proton de facilitar al Gobierno suizo información sobre pagos que permitió al FBI identificar a un manifestante del movimiento Stop Cop City en Atlanta. Butler reconoció que ese tipo de solicitudes son una presión real y adelantó que la empresa contempla abandonar Suiza e incluso países de la UE, como Alemania y Noruega, si prosperan normativas de vigilancia que comprometan su misión.
El episodio forma parte de una serie de dos entregas sobre la infraestructura técnica y política que sostiene internet, y precede a una segunda entrega centrada en seguridad infantil, verificación de edad e inteligencia artificial.
