Anthropic destina 2,3 veces su masa salarial a computación. Con unos 5.000 empleados y cerca de 10.000 millones de dólares en gasto de inferencia y entrenamiento previstos para 2026, la firma invierte aproximadamente 2 millones de dólares en computación por empleado al año, frente a un coste laboral total superior a 500.000 dólares. El resto del mercado de software queda muy lejos: las empresas del 1% superior gastan 89.000 dólares anuales en IA por ingeniero, el 40% de los 224.000 dólares que cuesta un ingeniero senior totalmente cargado; la mediana del mercado apenas alcanza 137 dólares. La brecha entre la frontera y la mediana es de casi 700 veces.
El artículo plantea tres escenarios para cerrar esa distancia. El escenario bajista asume que la deflación de tokens se impone y la factura de IA por ingeniero sube hasta 118.000 dólares en 2028 antes de caer a 106.000 en 2029. El escenario base proyecta una trayectoria deCatch-up moderado, con 363.000 dólares por ingeniero en 2029 (140% del salario). El escenario alcista lleva la factura a 596.000 dólares en 2029, el 230% del coste laboral, equiparable al ingreso que genera un empleado medio de una empresa SaaS mediana.
Los impulsores del escenario alcista son los precios sostenidos en los modelos frontera, la irrupción de los flujos agénticos (Goldman Sachs estima un aumento de 24 veces en el consumo de tokens hacia 2030) y la presión competitiva por no quedarse atrás en funcionalidades. Los contrapoderes del escenario bajista incluyen caídas de precio de 10 veces por año durante tres años, modelos de código abierto que cierran la brecha de calidad a una fracción del coste y estrategias de racionamiento por rol o carga de trabajo. La estructura de costes, argumenta el texto, sigue a la estructura de ingresos: Anthropic y OpenAI ya generan 14 y 6,5 millones de dólares por empleado, las cifras más altas del Forbes Global 2000.
