Amazon reveló que sus centros de datos retiraron unos 2.500 millones de galones de agua en 2025, una cifra que parece elevada pero que resulta ínfima comparada con los 117 billones de galones que se retiraron solo en Estados Unidos en 2015. El dato contextualiza el debate sobre la huella hídrica de la inteligencia artificial y desmonta la narrativa viral de que los centros de datos de IA devoran los recursos hídricos globales.
Las cifras de Amazon quedan muy por debajo de consumos considerados habituales: los jardines y paisajismo estadounidenses utilizan 3,3 billones de galones al año, los almendros californianos 1,3 billones y los campos de golf del país 531.000 millones. Google, por su parte, retiró más de 6.100 millones de galones en 2024, Microsoft unos 2.750 millones y Meta alrededor de 1.400 millones.
Un estudio de Nature de 2021 calculaba que todos los centros de datos estadounidenses consumieron en conjunto unos 163.000 millones de galones ese año, cifra que ha crecido con el auge de la IA; en Texas, por ejemplo, el consumo se estimó entre 25.000 y 49.000 millones de galones en 2024 y podría alcanzar los 399.000 millones en 2030. Aun así, incluso un volumen de agua destinado a centros de datos medido en billones anuales representaría una fracción pequeña del uso nacional y mundial del recurso.
