José González, consuleiro de Empleo en el gobierno gallego, defendió este martes la honorabilidad de Casl de Armán, la bodega de su familia, tras la sanción impuesta por la Inspección de Trabajo. La multa se originó al descubrir a dos inmigrantes sin papeles trabajando en la vendimia, situación que el ejecutivo atribuyó al error de confiar en la empresa de trabajo temporal con la que trabajan habitualmente, a pesar de que la contratación fue realizada por la ETT (Empresa de Trabajo Temporal) y que él mismo abandonó el cargo en 2018 para tomar posesión de su cargo.
Durante una visita al parque empresarial de San Cibrao das Viñas (Ourense), González calificó el incidente como un "desgraciado" y atribuyó la responsabilidad a la empresa que le realizó el encargo, citando a la filial Viña Campinas, una filial del grupo que dirigen sus hermanos. Los responsables de Casl de Armán habían presentado una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aunque no se ha podido obtener una copia del documento. En su respuesta oficial, la Xunta de Galicia afirmó que el ejecutivo autonómico aboga por el cumplimiento de las condiciones laborales en cualquier actividad que se desarrolle en Galicia, incluyendo la vendimia, y que cualquier trabajador debe estar dado de alta en la Seguridad Social. González insistió en que no es socio ni participa en la gestión de la empresa, que es de su familia.
