El Comité Olímpico Internacional (COI) ha decidido levantar de forma "provisional" la suspensión del Comité Olímpico Ruso (ROC), vigente desde octubre de 2023, cuando fue sancionado por reconocer "organizaciones deportivas regionales de territorios" ocupados en Ucrania. Con esta medida, el organismo avanza en la normalización de sus competiciones, tras suavizar también las restricciones a atletas bielorrusos el pasado mayo.
El COI aclara que no organizará eventos en Rusia ni invitará a representantes del Gobierno o del Estado ruso a sus citas, y reservará para más adelante la decisión sobre la exhibición de la bandera, el himno o cualquier símbolo del país. A partir de ahora, deportistas rusos y bielorrusos podrán buscar la clasificación por méritos deportivos para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, después de que en París 2024 y en los Juegos de Invierno solo pudieran competir como neutrales e individuales, sin respaldo de su bandera.
La decisión llega pese al escenario abierto por el dopaje de Estado ruso y las recientes dudas sobre la gobernanza de la Agencia Antidopaje Rusa (RUSADA). El COI exigirá a los atletas rusos que vuelvan a la competición internacional el cumplimiento íntegro de los requisitos antidopaje del Código Mundial.
El comité reitera su condena a la invasión rusa de Ucrania y, en general, a las guerras y la violencia, aunque no adopta un tono equivalente ante la guerra en Gaza: mantiene el reconocimiento en pie de igualdad de las federaciones israelí y palestina, pese a que un atleta israelí presente en los Juegos de Invierno calificó públicamente la ofensiva en la franja como "la guerra más moralmente justa de la historia".
