El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado el avance de su estudio 'Turismo y gastronomía (IV)', que mide los hábitos culinarios de los españoles y resuelve uno de los debates más recurrentes del país: la tortilla de patatas debe llevar cebolla. El 71,2% de los encuestados se declara partidario de incluirla, frente a un 22% que prefiere la receta sin cebolla y un 6% indiferente. La mayoría concebollista ha crecido respecto a 2023, cuando el porcentaje era del 70,4%, al tiempo que aumentan también los contrarios (del 20,9% al 22%) y caen los indecisos, lo que apunta a una polarización suave. Sobre el punto de cocción, el 56,3% se inclina por la tortilla poco cuajada, el 27,2% muy hecha, el 14% 'en su punto' y el 1,5% se muestra indiferente.
El estudio también sitúa a la tortilla como el plato más típico de la gastronomía española, con un 62,7% de menciones al pedir a los encuestados que señalen el plato más representativo o el segundo más representativo. La paella la sigue muy de cerca con el 61,1%, y completan el ranking el jamón ibérico (42,7%), las croquetas (6,3%), el gazpacho (4,9%), el cocido madrileño (4%) y el marisco (2,6%). El CIS aplica una metodología de suma de primera y segunda opción, lo que explica que ambos platos superen el 60%.
Por comunidades autónomas, el CIS detecta fuertes identidades culinarias: el cocido madrileño en Madrid, el pan con tomate en Cataluña, el pescadito frito en Andalucía, la paella en la Comunidad Valenciana, el pulpo a feira en Galicia, el bacalao al pil pil en el País Vasco, el cocido montañés en Cantabria y la fabada en Asturias.
