El cerebro de IA de Trump: los funcionarios que decidirán el pulso con China

Fuentes: This Is Donald Trump's AI Brain Trust

La administración Trump delega en un puñado de funcionarios dispersos por varios departamentos la decisión sobre cómo —y si— restringir los modelos chinos de IA de código abierto, cada uno con visiones opuestas. "No es un debate de dos lados, es de diez", resume un alto cargo de la Casa Blanca. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, aparece como bisagra: controla las exportaciones a través de la Oficina de Industria y Seguridad y ha explorado incentivos para que los laboratorios estadounidenses lancen sus propios modelos abiertos, al tiempo que relativizó en X las capacidades del Kimi K3 de Moonshot AI. Bajo él, Arvind Raman dirige interinamente el Centro de Estándares e Innovación en IA (CAISI) tras la dimisión de Chris Fall, forzada por el pulso con Anthropic para reforzar las salvaguardas de su modelo Fable 5.

El director nacional de Ciberseguridad, Sean Cairncross, abogado de campañas sin experiencia tecnológica, adopta la línea más dura y lideró la orden ejecutiva del 2 de junio que evalúa los modelos más avanzados; él y su jefa de gabinete, Lara Smith, se centran en frenar la destilación china de modelos estadounidenses. En el polo opuesto, el ex zar de IA David Sacks —con 1,6 millones de seguidores en X— defiende un enfoque laissez-faire y logró suavizar la citada orden. La jefa de gabinete Susie Wiles filtra las propuestas antes de que lleguen al Despacho Oval, donde el Tesoro, encabezado por Scott Bessent, reclama sanciones yEntity List contra los laboratorios chinos que practican destilación, especialmente ante la visita de Xi Jinping en septiembre y la cumbre APEC de noviembre.