Alex Karp, consejero delegado de Palantir, calificó este lunes a los laboratorios de inteligencia artificial de frontera como «marxistas» y no aptos para empresas, en una carta trimestral a los accionistas divulgada tras unos resultados financieros sin precedentes. La compañía, proveedora de software de análisis e IA «modelo-agnóstico» para gobiernos y corporaciones, anunció 1.900 millones de dólares de ingresos en el segundo trimestre, un 93% más que un año antes, y 1.100 millones de beneficio, «más beneficio en un solo trimestre que los ingresos totales del mismo periodo del año anterior», según Karp.
En su carta, Karp escribió que «hay tonos y subtons marxistas en nuestro negocio» y acusó a ciertos desarrolladores de grandes modelos de lenguaje de pretender «apropiarse de los medios de producción» de sus socios. En la conferencia con analistas de Wall Street, amplió la analogía con un tono inhabitual: preguntó quién va «a comprar un futuro» en el que los puestos de trabajo de uno ayudan a sus «adversarios a ganar» mientras un grupo «diminuto» se queda con «todos los medios de producción del país».
Karp contrapuso la posición de Palantir —que permite a las empresas controlar sus datos y su «escape» de IA— con la de los laboratorios, a los que acusó de cobrar «por el derecho a migrar tu propiedad intelectual, tu know-how y tu experiencia a su modelo». Su argumento se suma al de otros directivos como Satya Nadella (Microsoft), que también ha advertido de cómo los proveedores de IA terminan compitiendo con sus propios clientes. TechCrunch recuerda, no obstante, que los resultados de Palantir desmienten la tesis de una exclusión del mercado: la IA está creciendo con fuerza suficiente para todos los actores.
