El CEO de Amazon trasladó al Gobierno de EE. UU. sus dudas sobre modelos de Anthropic antes de la restricción

Fuentes: theverge.com, Amazon CEO reportedly raised Anthropic model concerns before government crackdown

El director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, trasladó al Gobierno de Estados Unidos sus preocupaciones de seguridad sobre dos modelos de inteligencia artificial desarrollados por Anthropic, en una serie de conversaciones que precedieron a la decisión de Washington de imponer una restricción de exportación sobre esos sistemas, según informó The Wall Street Journal. La medida ha derivado en que Anthropic, una de las compañías de IA más relevantes del momento y en la que Amazon es inversor mayoritario, retire el acceso mundial a sus modelos Fable 5 y Mythos 5.

Según las fuentes, investigadores de seguridad de Amazon habrían conseguido, mediante una serie de instrucciones, que el modelo Fable 5 proporcionara información susceptible de ser utilizada en ciberataques. Tras conocer estos hallazgos a través de Jassy, que mantuvo conversaciones con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y con otros funcionarios de la Casa Blanca, el Gobierno estadounidense activó una directiva de control de exportaciones que bloquea el uso de ambos modelos por parte de personas extranjeras. Un portavoz de Amazon confirmó que, aunque "no es inusual que los Gobiernos soliciten nuestro criterio sobre posibles riesgos de seguridad", la compañía no comparte "los detalles de esas conversaciones". El portavoz también remitió a una actualización de estado de AWS en la que se indica que el servicio se ha visto afectado por el corte de acceso a los modelos.

La decisión tiene un efecto especialmente sensible para Anthropic: buena parte de sus investigadores son extranjeros, lo que les impide acceder a sus propios modelos. Tanto The Information como Reuters confirmaron que Amazon había trasladado sus dudas sobre la seguridad de los sistemas de Anthropic antes de la restricción.

La versión oficial ofrecida por el círculo cercano a la Administración difiere en matices. David Sacks, ex zar de IA del presidente Donald Trump y actual codirector del Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología, sostuvo en la red social X que "un socio altamente creíble y de confianza tanto de Anthropic como del Gobierno estadounidense se presentó con un jailbreak". Sacks añadió que "la Administración pidió al director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, que corrigiera el jailbreak o retirara el modelo. Dario se negó".

Anthropic, por su parte, rechazó en una entrada de su blog que las supuestas capacidades que inquietan al Gobierno constituyan un "jailbreak" en sentido estricto. La empresa argumentó que vulnerabilidades similares pueden descubrirse empleando otros modelos disponibles públicamente, como GPT 5.5. Expertos en seguridad consultados por la prensa parecen coincidir con esa lectura. Katie Moussouris, fundadora y directora ejecutiva de LutaSecurity, afirmó en Bluesky que "he visto el documento. No es un jailbreak". Kate Koren, exfuncionaria del Departamento de Comercio, especuló ante el WSJ con que el malestar de la Casa Blanca hacia Anthropic podría haber influido en la decisión.

El episodio se enmarca en una relación cada vez más tensa entre Anthropic y la Administración Trump. A principios de año, el presidente ordenó a las agencias federales que dejaran de utilizar la IA de Anthropic, y pocas horas después el secretario de Defensa, Pete Hegseth, designó a la empresa como un riesgo para la cadena de suministro. El desencuentro se originó por la negativa de Anthropic a permitir que sus sistemas se empleen en vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o para impulsar armas autónomas letales. Aunque en fechas recientes ambas partes parecían haber acercado posiciones, incluso con la expansión del acceso al modelo Mythos a través de proyectos como Glasswing, el nuevo choque amenaza con reabrir la disputa.

En resumen, lo que comenzó como un ejercicio interno de seguridad de Amazon derivó en una restricción gubernamental de alcance global con consecuencias operativas inmediatas para Anthropic. Mientras la empresa defiende que el hallazgo no es una vulnerabilidad exclusiva y que la respuesta ha sido desproporcionada, la Administración presenta su decisión como una medida de protección frente a capacidades potencialmente explotables. Queda por ver si Anthropic consigue revertir la medida, modular el acceso a sus modelos o si, como sugieren algunos analistas, la restricción refleja un conflicto más amplio de carácter político entre Washington y la compañía.