El casero de llaves de Roma: acceso VIP a una ciudad cerrada al público

Fuentes: How the Elite See Rome

En el corazón de Roma existe una industria discreta dedicada a abrir puertas que el resto del mundo cree cerradas: la agencia de viajes boutique Imago Artis, fundada por Fulvio De Bonis junto a su esposa Alessia Tortora y su amiga Chiara Di Muoio. Su teléfono móvil funciona como una varita mágica: conecta con conservadores, clérigos y porteros para que clientes adinerados disfruten de experiencias inaccesibles. Reservar el Coliseo para una velada privada, contemplar un Caravaggio colgado tras los muros de un palacio romano o viajar en un vagón de tren sin otros pasajeros forma parte de su rutina. Entre sus clientes figuran Angelina Jolie, Martin Scorsese, Mike Tyson, Katy Perry, Leonardo DiCaprio y Viola Davis. Algunos servicios cuestan unos pocos cientos de euros; otros, como disponer en exclusiva de un gran museo, alcanzan los 15.000 euros. Los tres socios se conocieron hace veinticinco años como estudiantes de historia del arte en La Sapienza. Tras trabajar en hoteles de Londres, regresaron a Roma para capitalizar lo que De Bonis llama la función de "ministro de cultura" del conserje. El reportaje acompaña al fundador por enclaves poco conocidos —la basílica de los Santos Cosme y Damián, una iglesia de una cofradía de boticarios con un recibo firmado por Rafael— y los contextualiza con la larga tradición romana de cicerones, guías eruditos que llevan de la mano al visitante desde la Antigüedad.