El Cascamorras: la tradición de 530 años en la que Baza y Guadix persigue a un hombre hasta cubrirlo de pintura

Fuentes: El Cascamorras: la tradición de 530 años en la que Baza y Guadix persigue a un hombre hasta cubrirlo de pintura

Cada 6 de septiembre, desde hace más de 530 años, las localidades granadinas de Baza y Guadix escenifican el Cascamorras, una persecución ritual en la que cientos de vecinos embadurnan de pintura negra a un único representante de Guadix que intenta llegar limpio hasta la iglesia para reclamar la Virgen de la Piedad. La tradición se remonta a 1490, cuando un obrero accitano encontró la talla durante unas obras en la iglesia de la Merced de Baza. La sentencia arbitral de la época, supuestamente salomónica, concedió la imagen a Baza pero permitió a Guadix enviar cada año a un emisario con la condición imposible de llegar sin una mancha. Los bastetanos, en masa, se encargan de que jamás lo consiga, en un festejo sin violencia, con tacleadas de cachondeo y abrazos.

El Cascamorras viste un traje de arlequín con bordados de girasoles, soles, estrellas y lunas, que termina cubierto de negro antes de completar el recorrido de unos tres kilómetros entre el paraje de Las Arrodeas y la Plaza Mayor de Baza. Antiguamente se usaba aceite quemado de almazara; hoy se emplea pintura negra ecológica, aunque la memoria colectiva recuerda también el uso de harina y huevos. En todo el festejo no se consume alcohol en público.

Declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2013, es una de las 88 fiestas españolas con esta distinción y la única, fuera de las Semanas Santas, que se celebra compartida entre dos municipios. La Hermandad de la Virgen de la Piedad trabaja en la candidatura para que la Unesco la reconozca como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Tres días después, el 9 de septiembre, el Cascamorras regresa a Guadix también cubierto de pintura por sus vecinos, y arranca las fiestas locales en honor a la Virgen de la Piedad.