Un estudio publicado en Science Advances estima que 560 millones de niños menores de 10 años soportan cada año al menos un mes adicional de estrés térmico a causa del cambio climático, una cifra casi tres veces superior a la de las personas de entre 60 y 69 años. La investigación, liderada por Rosa Pietroiusti, investigadora doctoral de la Vrije Universiteit Brussel, aplica un umbral internacional de estrés térmico moderado (temperatura de bulbo húmedo de 28 °C) y atribuye el aumento de días peligrosos al calentamiento global. El 43 % de los niños de 0 a 9 años vive esta exposición extra, con la mayor incidencia en países del Sur Global, que han contribuido menos a la contaminación por combustibles fósiles y disponen de menos aire acondicionado e infraestructura climática. Si el planeta supera los 2 °C de calentamiento por encima de los niveles preindustriales, la cifra podría alcanzar los 650 millones de menores afectados. La Organización Mundial de la Salud recuerda que el calor es una de las principales causas de mortalidad meteorológica, y los bebés resultan especialmente vulnerables por su mayor relación superficie-masa y porque sus glándulas sudoríparas aún se están desarrollando. La autora confía en que el trabajo aumente la conciencia pública sobre los efectos presentes del cambio climático en la salud de los más jóvenes.
