El británico Andy Green bate el récord de velocidad con un coche de hidrógeno

Fuentes: British driver who broke sound barrier sets new speed record, bbc.co.uk

El piloto británico Andy Green, de 64 años y retirado de la Royal Air Force, ha establecido un nuevo récord mundial de velocidad para un vehículo propulsado por hidrógeno al alcanzar los 406 mph (654 km/h) en las Salinas de Bonneville, en el estado de Utah. Se trata de la velocidad más alta jamás registrada por un automóvil impulsado por este combustible limpio, según informó la BBC.

Green, célebre por ser el primer ser humano en romper la barrera del sonido en tierra firme, logró esta marca a los mandos del Hydromax, un vehículo de la empresa británica JCB equipado con dos motores de combustión interna de hidrógeno que suman una potencia combinada de 1.600 caballos de fuerza (bhp). El récord fue calculado como la media de dos pasadas en el legendario trazado salino de Utah, escenario habitual de las grandes gestas del automovilismo de velocidad.

Con esta cifra, Green ha más que duplicado el anterior récord oficial de velocidad para un vehículo de hidrógeno, que databa de 2004 y se situaba en 185,5 mph (unos 298 km/h). La hazaña supone, además, un cierre simbólico de círculo para el piloto: hace exactamente veinte años, el británico alcanzó otro récord mundial de velocidad en tierra con un vehículo diésel, el JCB Dieselmax, superando las 350 mph (563 km/h) en las mismas Salinas de Bonneville.

El propio Green expresó su satisfacción por el logro y reconoció el papel clave de su familia en la decisión de aceptar el reto. En declaraciones recogidas por la BBC, el piloto explicó que fue el aliento de su esposa lo que terminó de convencerle para embarcarse en el desafío, tras recibir una llamada del presidente de JCB, Lord Anthony Bamford. "Establecer un récord mundial de velocidad en tierra con hidrógeno, veinte años después del Dieselmax, es un enorme privilegio. Este récord es un logro enorme de un equipo de primer nivel y de una tecnología extraordinaria", señaló Green.

Por su parte, Lord Anthony Bamford destacó la trascendencia del proyecto como una demostración del ingenio británico. "Hace veinte años vinimos a Bonneville con el JCB Dieselmax y demostramos lo que la ingeniería británica podía hacer con el gasóleo. Hoy lo hemos vuelto a hacer, esta vez con motores propulsados por hidrógeno", afirmó el presidente de la compañía, que desarrolló el Hydromax con el objetivo expreso de superar la plusmarca de la categoría.

La historia reciente de Green está jalonada de hitos históricos. En 1997, a bordo del ThrustSSC, un vehículo impulsado por motores a reacción, alcanzó los 763 mph (1.228 km/h) en el Black Rock Desert de Nevada, convirtiéndose no solo en el primer hombre en superar la barrera del sonido en un vehículo terrestre, sino también en el único que lo ha conseguido hasta la fecha. Su trayectoria lo sitúa como una de las figuras más relevantes del automovilismo de velocidad.

El desarrollo del Hydromax no estuvo exento de pruebas previas. En el pasado mes de mayo, el vehículo alcanzó las 208 mph (335 km/h) durante una fase de ensayos en la base de la RAF Wittering, en Cambridgeshire, lo que permitió a los ingenieros de JCB validar la tecnología antes de la tentativa definitiva en suelo estadounidense.

La consecución de este récord llega en un momento de creciente interés global por el hidrógeno como fuente de energía alternativa en el sector del transporte. Aunque la tecnología de pila de combustible ha avanzado de forma significativa en los últimos años, la apuesta de JCB por los motores de combustión de hidrógeno —una solución menos extendida que la célula de combustible— demuestra la versatilidad de este vector energético y abre nuevas vías para su aplicación en máquinas pesadas y vehículos de alta exigencia mecánica, áreas donde el rendimiento de las baterías eléctricas todavía presenta limitaciones.

De este modo, el conseguido en Bonneville no es únicamente un récord de velocidad: es también un escaparate técnico para una tecnología que aspira a ocupar un lugar central en la movilidad del futuro. La empresa JCB, conocida principalmente por su maquinaria de construcción, vuelve a situar el nombre de la ingeniería británica en la cúspide de la innovación, tal como hiciera hace dos décadas con el Dieselmax.

A la espera de la ratificación oficial por parte de los organismos competentes, la marca de 406 mph con hidrógeno se perfila ya como un nuevo estándar en la categoría y revalida a Andy Green, a sus 64 años, como uno de los pilotos más determinantes de la historia del récord de velocidad en tierra.