El bosque petrificado de Arizona sigue revelando troncos de hace 220 millones de años

Fuentes: El bosque petrificado de Arizona sigue revelando troncos de hace 220 millones de años

Hace entre 207 y 225 millones de años, un bosque tropical cubría lo que hoy es el desierto de Arizona. Numerosos árboles fueron derribados por inundaciones y sepultados bajo sedimentos antes de descomponerse, iniciando un proceso de fosilización que los convirtió en cuarzo. La petrificación no endurece la madera: las aguas subterráneas cargadas de sílice fueron sustituyendo célula a célula el tejido vegetal durante millones de años, conservando anillos, vetas y corteza. Los llamativos colores —rojos, amarillos, púrpuras, verdes y blancos— proceden de los minerales disueltos en esa agua: óxidos de hierro para los tonos cálidos y manganeso para púrpuras y azules. Cada tronco funciona como un mapa geoquímico del ambiente del Triásico.

En el Bosque Petrificado de Arizona, la erosión continúa desenterrando troncos que llevaban ocultos desde entonces, por lo que el paisaje sigue transformándose. El expolio ha sido un problema persistente: miles de visitantes han sustraído fragmentos durante décadas, lo que motivó la protección del área a principios del siglo XX. Muchos expoliadores devuelven las piezas al llamado Conscience Pile acompañadas de cartas de arrepentimiento, pero los científicos no pueden reintegrarlas porque se ha perdido la ubicación original y devolverlas alteraría el registro geológico.