El boom solar sirio redefine el modelo energético de Oriente Medio

Fuentes: Syria's solar boom is redefining Middle East's energy model

Damasco se ha convertido en la ciudad más solarizada de Oriente Medio: paneles cubren fachadas de edificios, villas y hoteles, impulsados por una red eléctrica nacional que apenas suministra cuatro horas diarias de electricidad. La guerra civil destruyó la infraestructura energética del país y la generación cayó de 45 teravatios-hora en 2010 a menos de 20TWh en 2015, sin recuperarse desde entonces.

Según datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la capacidad solar siria fuera de red pasó de 249 megavatios en 2022 a 2.060MW en 2025, lo que sitúa a las renovables en un tercio de la capacidad nacional, solo por detrás de Líbano y Jordania en la región. Un cuarto de los hogares sirios cuenta con algún sistema solar.

El modelo difiere del de los grandes parques fotovoltaicos del Golfo, como el Mohammed bin Rashid de Dubái. En Siria predomina la instalación residencial en cubiertas —un sistema básico de 1,5 a 3 kW cuesta entre 2.500 y 4.500 dólares, una inversión elevada para un país con ingresos por habitante de unos 800 dólares—. Los paneles cubren iluminación, electrodomésticos y bombeo de agua agrícola, aunque resultan insuficientes para calefacción invernal o aire acondicionado.

El artículo compara la experiencia siria con la de Líbano, Yemen y Pakistán, y señala que Irak y Libia, pese a sufrir cortes similares, apenas recurren al autoconsumo debido a los subsidios a combustibles y electricidad. También analiza el potencial de la energía distribuida en los países del Golfo y sus lecciones para la reconstrucción siria, incluido el ahorro de combustible y la reducción del uso de generadores diésel contaminantes.