Un rotulador seco y un trozo de plástico negro roto se vendieron por 857.600 dólares el miércoles en una subasta de Sotheby's. El elevado precio se explica por el papel que ambos objetos desempeñaron hace 57 años a bordo de la nave Apollo 11 de la NASA, durante la primera misión que llevó astronautas a la Luna: uno provocó el problema que casi deja a Neil Armstrong y Buzz Aldrin varados en la superficie lunar, y el otro aportó la solución para salvar la misión.
Aldrin informó por radio al centro de control de que la parte superior del interruptor del circuito del motor de ascenso se había roto accidentalmente, lo que impedía el encendido del motor que debía devolverlos a la Tierra. Mientras los ingenieros en tierra buscaban una alternativa, el astronauta concibió una solución simple: introdujo la punta de un rotulador Duro Rocket que llevaba en el bolsillo del traje en la abertura del interruptor, lo que permitió rearmar el circuito.
Aldrin explicó la maniobra décadas después en una carta que acompañó la venta de las piezas. Evitó usar los dedos para no electrocutarse, ya que la electricidad circulaba por el interruptor. Tras pulsar el rotulador, el circuito se rearmó y la nave pudo despegar de la Luna para acoplarse con el módulo de mando de Michael Collins y regresar a casa.
