El Bloomberg Terminal es un puesto de trabajo financiero utilizado a diario por unos 350.000 profesionales en todo el mundo. Ofrece en una sola pantalla datos de mercado en tiempo real, noticias, análisis, mensajería y ejecución de órdenes. Su historia arranca en 1981, cuando Michael Bloomberg, tras ser despedido de Salomon Brothers, fundó Innovative Market Systems (IMS). En diciembre de 1982 se instaló el primer terminal en Merrill Lynch. Una década después ya había 10.000 terminales en funcionamiento y, en 1990, el lanzamiento de Bloomberg News consolidó la plataforma como un sistema integrado de datos, noticias y análisis.
Hoy Bloomberg L.P. está valorada en unos 150.000 millones de dólares (datos de 2025) y más del 85 % de sus ingresos proceden de las suscripciones a la terminal. Michael Bloomberg acumula, según Forbes, un patrimonio de unos 106.000 millones de dólares. La suscripción anual supera los 31.980 dólares por puesto, con contratos de varios asientos a 28.320 dólares cada uno y compromisos mínimos de dos años, lo que sitúa el coste efectivo del primer año entre 34.000 y 35.500 dólares por puesto.
El artículo también explica el origen de la anécdota reciente que ha devuelto al terminal a los titulares: un tuit del presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, contenía un comando de Bloomberg (EUCRBRDT Index GP, el gráfico del precio spot del crudo Brent), lo que reavivó las sospechas de que Irán utiliza la infraestructura financiera occidental pese a las sanciones de OFAC.
Para entender por qué nadie ha desbancado al terminal en 44 años, el texto desglosa su foso competitivo en cuatro capas: la cobertura de datos en tiempo real de unas 330 bolsas, los índices de referencia como el Bloomberg Aggregate Bond Index, la mensajería IB (unos 200 millones de mensajes diarios en 2015) y la enorme base de datos históricos, mantenida durante décadas.
