El bautizo de Eduardo VI en Hampton Court durante la peste de 1537

Fuentes: Edward VI's 1537 christening at Hampton Court amid the plague

El bautizo del futuro Eduardo VI en el Palacio de Hampton Court, el 12 de octubre de 1537, se celebró en un contexto de profunda ansiedad por la peste que azotaba a Inglaterra. Aunque el nacimiento del heredero legítimo de Enrique VIII fue motivo de gran alivio y esplendor, la enfermedad, que había regresado a Londres en la primavera de ese año, impuso restricciones severas a la asistencia. El evento, que contó con la presencia de 400 personas en la Capilla Real, estuvo marcado por la necesidad de aislar al príncipe en sus aposentos tras la ceremonia para protegerlo de la infección. La crisis sanitaria obligó a limitar el número de sirvientes que podían acompañar a los nobles y a mantener a varios invitados en Croydon, a 13 millas de Hampton Court, para evitar el riesgo de contagio. Este artículo, escrito por Simon Lambe, asociado a King's College London, analiza cómo la magnificencia del ritual real contrastó con la vulnerabilidad de la corte ante una crisis de salud nacional. La decisión de Enrique VIII de trasladar el bautizo a Hampton Court, adquirido recientemente, reflejó su esfuerzo por alejarse del aire pestilente de Londres, aunque la amenaza de la peste seguía siendo un factor determinante en la logística y el ambiente del evento.