El barco pesquero Génesis, de 35 metros y propiedad de la empresa Basoñas Mar, se ha partido en tres secciones contra las rocas frente a las Órcadas, Escocia, más de una semana después de encallar. El incidente ocurrió el 1 de octubre, cuando el buque, que salía del puerto de Scrabster, golpeó contra el Old Man of Hoy a una velocidad de nueve nudos. Aunque la tripulación de 17 personas fue evacuada ilesa mediante botes salvavidas y helicópteros de la Guardia Costera, el casco quedó destrozado por el oleaje y el mar, impidiendo su reflotaje.
La empresa Orkney Nautical Charters, que documentó los daños, señaló que la zona es sensible, albergando entre 30 y 50 focas, y que los restos de plástico y material del barco representan un riesgo de contaminación. El capitán Alejandro Abuín Prado atribuyó la causa a un fallo de comunicación a bordo, aunque la investigación continúa. Este es el segundo caso en menos de un año de un buque de propiedad gallega que se pierde en los caladeros de Gran Sol; el Fastnet, un arrastrero de La Coruña, encalló en Irlanda en diciembre de 2025 y fue desguazado in situ. En el caso del Génesis, la recuperación parece improbable, y las autoridades han iniciado movilizaciones para retirar los restos.
