El avispón oriental (Vespa orientalis), una especie invasora originaria del sur de Asia, Oriente Próximo y el norte de África, ha colonizado las ocho provincias andaluzas en menos de seis años desde su primera detección en Algeciras en 2018, según un estudio de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC). El insecto, de cuerpo rojizo-cobrizo con dos franjas amarillas en el abdomen y una mancha amarilla en la cara, se ha asentado también en la zona de Valencia y la meseta central.
La Junta de Andalucía cifra en un 30% el aumento de registros entre 2023 y 2024, con 695 avistamientos contabilizados en España en ese último año. Las provincias más afectadas son Cádiz, Málaga, Sevilla y Córdoba. El investigador Jairo Robla, del EBD-CSIC, atribuye el éxito de la expansión a su gran capacidad de adaptación: "son especies resistentes y muy competitivas, capaces de lidiar con todo".
La especie muestra preferencia por entornos urbanos y anida en huecos de fachadas, cajas de persianas, tejados y muros. Se distingue del avispón europeo (Vespa crabro) por su tamaño ligeramente menor y su coloración rojiza, y por la ubicación de sus nidos. Omnívora y oportunista, caza abejas y otros insectos para alimentar a sus larvas, lo que preocupa por su impacto en la apicultura y la polinización de cultivos en Andalucía, donde la apicultura tiene peso económico relevante.
