El periodista compara la MSI Claw 8 EX AI Plus, la primera consola portátil con el chip Intel Arc G3 Extreme, con su Steam Deck OLED, valorada en 789 dólares frente a los 1.799 dólares de la Claw. Las pruebas con juegos exigentes como 007 First Light, Final Fantasy VII Remake Intergrade y Clair Obscur: Expedition 33 muestran que la Claw ofrece mejores gráficos y tasas de frames más altas en batería: entre 70 y 100 fps en FFVII, frente a los 60 fps irregulares del Deck. Sin embargo, la autonomía resulta similar, unas dos horas con juegos pesados y algo más de seis horas con títulos ligeros como Balatro, debido al mayor consumo (35 W frente a 22-23 W) compensado por la batería de 80 Whr de la Claw. En hardware, la Claw incluye una pantalla IPS LCD de 8 pulgadas, sticks Hall effect y un agarre texturizado, pero pesa 785 gramos, carece de touchpads y su pantalla es menos vibrante que la OLED del Deck. El software sigue siendo el punto débil: la configuración inicial de Windows, Xbox Mode, MSI Center y Steam llevó hora y media, y la experiencia resulta confusa frente a la sencillez de SteamOS. El autor concluye que la Claw no justifica la diferencia de precio para usuarios del Deck OLED, aunque podría ser atractiva para quienes necesiten acceso a juegos con anticheat incompatibles con Linux.
