Un desarrollador de Ruby argumenta que, a pesar de la optimización de rendimiento que ofrece Rust, el framework Ruby on Rails debe permanecer como la fuente de verdad para la generación de código por agentes de IA. Tras la keynote de Rails World 2026, donde se promovió la adopción de Rust y la optimización de LLMs, el autor critica la visión de que la notación debe ceder a la implementación de bajo nivel. Utilizando el compilador Roundhouse y la herramienta Spinel, compiló la aplicación Campfire de Basecamp a C, demostrando que la versión en C es inmanejable para agentes de IA debido a su tamaño (4 millones de tokens) y la pérdida de contexto. En contraste, la versión en Rails ocupa solo 60.000 tokens y permite una edición precisa y mantenible. El autor sostiene que Rails actúa como una notación compacta y convencional que los modelos de lenguaje ya conocen, eliminando la necesidad de recompilar código generado cada vez. Aunque el rendimiento nativo es superior en Rust, la eficiencia de los agentes depende de la legibilidad y la precisión de la especificación, no de la velocidad de ejecución. Por tanto, la estrategia óptima es mantener Rails en la superficie como notación y permitir que la implementación subyacente evolucione hacia lenguajes más eficientes, como Rust o C, sin sacrificar la mantenibilidad del código fuente.
