El desarrollador de Fly.io ha anunciado su salida de la compañía para unirse a Kurt en un nuevo proyecto, un movimiento que marca el inicio de una nueva era en la computación. El autor argumenta que la inteligencia artificial está disolviendo las barreras entre programadores y usuarios, eliminando la necesidad de aplicaciones prefabricadas con funciones fijas. En este nuevo ecosistema, los usuarios generarán sus propias aplicaciones específicas para resolver problemas cotidianos, como obtener pronósticos meteorológicos locales o navegar por carreteras, en lugar de depender de software genérico de proveedores externos. Esta transformación invalida el propósito central de los sistemas operativos modernos, que tradicionalmente sirven para aislar aplicaciones y controlar sus comunicaciones. La nueva plataforma, descrita como un teléfono diseñado para ser malleable y autoconstruido, rompe con los ciclos de diseño de 2023, que asumió que los dispositivos ejecutarían aplicaciones deterministas. A diferencia de los smartphones actuales, que siguen la arquitectura de los años 70 para ejecutar software predefinido, este nuevo dispositivo permitirá a los usuarios crear y modificar aplicaciones en tiempo real, adaptándose a las necesidades cambiantes sin la intervención de un equipo de desarrollo profesional. El autor concluye que la industria tecnológica está inestabilizada y que los límites de la IA colapsan rápidamente, obligando a repensar el diseño de los dispositivos y el desarrollo de software desde cero.
