El Atlántico podría volver el clima británico más extremo

Fuentes: After record heat, could the Atlantic make Britain's weather even more extreme?

La Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC), el vasto sistema de corrientes que incluye la Corriente del Golfo y que transporta aproximadamente un petavatio de calor hacia el norte, se encuentra bajo presión por el calentamiento global. La mayoría de los científicos coincide en que se debilitará, aunque discrepan sobre la velocidad y la magnitud del cambio. Un debilitamiento sustancial podría desplazar las rutas de tormentas, alterar las lluvias y volver los inviernos más fríos y secos en el Reino Unido y el noroeste de Europa, aun cuando la temperatura media global siga subiendo. Algunos investigadores, como Stefan Rahmstorf, del Instituto de Potsdam, han elevado en los últimos cinco años la probabilidad que asignan a una posible interrupción abrupta. Su argumento se apoya en un bucle de retroalimentación: el agua cálida y dulce del norte del Atlántico es más ligera y se hunde peor, lo que reduce el flujo de retorno y disminuye el aporte de sal, debilitando aún más la circulación. Estudios recientes, entre ellos uno de la University College London dirigido por Fangjingcheng Zhu que analiza el Younger Dryas de hace unos 13 000 años, sugieren que el sistema ya se reorganizó de forma brusca en el pasado, con la Corriente del Golfo desplazándose cientos de kilómetros hacia el norte y el norte de Europa retrocediendo a condiciones glaciares durante más de un milenio. Las consecuencias de un cambio de gran escala irían mucho más allá del Atlántico: afectarían al monzón de África occidental, a las lluvias tropicales y al régimen de precipitaciones del Amazonas. Por ello, flotas de robots autónomos Argo, satélites y campañas oceanográficas recopilan datos en continuo. La pregunta abierta es si el clima que conocemos en las islas británicas puede empezar a transformarse.