La cuenca atlántica encara esta semana la fecha más tardía de la era satelital sin que se haya formado un huracán, un récord que estaba fijado el 11 de septiembre de 2002 y 2013. En una temporada media ya se habrían registrado ocho tormentas tropicales con nombre y tres huracanes; en 2023 solo se han formado cinco tormentas (Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly y Edouard) y ningún ciclón con categoría de huracán. El motivo principal es un El Niño calificado como histórico por la NOAA, que se espera supere en intensidad a todos los eventos registrados desde 1950 y alcance su pico entre noviembre y diciembre. Este fenómeno eleva la cizalladura vertical del viento sobre el Atlántico, lo que destruye los sistemas tormentosos antes de que puedan organizarse. Además, una capa de polvo sahariano transportada desde África ha inhibido el desarrollo de tormentas durante la última semana, y se prevé que mantenga condiciones desfavorables al menos durante los próximos siete días. En el Pacífico oriental, donde El Niño potencia la actividad ciclónica, se han formado ya 13 tormentas con nombre, cinco huracanes y tres huracanes mayores, cifras próximas a las de una temporada completa; el huracán Lowell golpeó Hawái esta semana con vientos dañinos, lluvias e inundaciones. La temporada atlântica se extiende hasta el 30 de noviembre.
