El ascenso de Palantir y la oposición a su papel en el Estado británico

Fuentes: Tuesday briefing: Palantir's rise and the opposition to its British state role

La empresa estadounidense de análisis de datos Palantir, valorada en 375.000 millones de dólares, ha expandido su presencia en el sector público británico hasta acumular contratos por 600 millones de libras, según el boletín matutino de The Guardian. La compañía, fundada en 2003 por el magnate Peter Thiel, aliado de Donald Trump, afronta una oposición creciente por el uso de su software de inteligencia artificial en el NHS, el Ministerio de Defensa y varias fuerzas policiales del Reino Unido.

En mayo, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, bloqueó un acuerdo de 50 millones de libras entre Palantir y la Policía Metropolitana, al considerar que el dinero público debe ir a empresas que «compartan los valores de la ciudad». Casi 250.000 personas firmaron dos peticiones para que el Gobierno rompiera los contratos con la tecnológica.

El diputado Martin Wrigley expresó esta semana su preocupación por un contrato entre la Autoridad de Conducta Financiera y Palantir, ante el riesgo de que datos sensibles británicos acaben en manos del Gobierno estadounidense. La reportera Aisha Down, de The Guardian, señala que la controversia forma parte de «una mayor alarma moral» sobre la dependencia de infraestructura soberana de empresas tecnológicas de EE.UU.

El consejero delegado Alex Karp, de 58 años, se ha declarado «completamente anti-woke» y es un defensor declarado del ejército israelí. Un manifiesto suyo de principios de 2026, en el que sugiere que ciertas culturas son inferiores, fue ampliamente criticado.

El boletín también incluye: nuevos documentos sobre Peter Mandelson, que revelan que recibió briefings de seguridad sensibles antes de completar su vetting; ataques aéreos rusos sobre Kyiv, Dnipró y Járkov con al menos cinco muertos; la economía verde británica, valorada en más de 100.000 millones de libras anuales; la reconsideración por Trump de un fondo de 1.800 millones de dólares para compensar a sus aliados; y las críticas de Alan Bates a los esquemas de compensación del escándalo Horizon en Correos.