Este ensayo recorre quinientos años de historia de las cometas, desde su posible invención en la China prehistórica hasta los primeros intentos de vuelo humano a finales del siglo XIX. El texto comienza con un recorrido etimológico por los nombres que reciben estos objetos en distintas lenguas: «χαρταετοί» (águilas de papel) en griego, «Drachen» (dragones) en alemán, «cerf-volant» (ciervo o serpiente voladora) en francés, «cometas» en español, «fēngzhēng» (cítaras de viento) en mandarín o «kites» en inglés, derivado del antiguo «cyta». A continuación examina los registros más antiguos en China, con las leyendas del filósofo Mozi y del carpintero Lu Ban (ca. 470–391 a.C.), y las hipótesis sobre un uso independiente en Polinesia. Aborda después el uso militar y propagandístico de las cometas: la comunicación entre generales bajo el emperador Wu de Liang (502–549 d.C.), los mensajes lanzados por los mongoles sobre campos enemigos en el siglo XIII o la treta del general coreano Gim Yu-Sin (595–673 d.C.) que devolvió al cielo una «estrella fugaz» para levantar la moral de sus tropas. El texto repasa también los festivales —el Doble Noveno chino, el Uttarayan indio, que en 2015 dejó 2.394 aves heridas— y los intentos de vuelo humano documentados por Marco Polo en 1282, entre ellos la ficción japonesa de samuráis transportados por enormes cometas. El ensayo conecta esta tradición con la aeronáutica moderna, abriendo el camino al vuelo sin motor y al ala delta.
El arte de volar cometas: cinco siglos de historia
Fuentes:
The Art of Kite Flying (1430–1929)
