YouTube ha anunciado el lanzamiento de «Tu feed personalizado» (Your custom feed), una nueva función que permite a los usuarios definir mediante un prompt de texto qué tipo de contenido quieren ver en su página principal. La herramienta, desplegada el 27 de mayo de 2026 en Estados Unidos para cuentas configuradas en inglés, marca un punto de inflexión en la relación entre la plataforma y su sistema de recomendaciones automatizado.
Hasta ahora, el algoritmo de YouTube decidía qué vídeos aparecían en el feed de inicio a partir del historial de visualización, el tiempo de reproducción y patrones de comportamiento inferidos. Con la nueva función, el usuario toma la palabra: en la barra de chips temáticos de la página principal aparece una nueva opción que, al pulsarla, abre un cuadro de texto donde se puede escribir una descripción del contenido deseado. YouTube propone ejemplos como «Entrenamientos HIIT de 15 minutos sin equipamiento ni saltos», «Podcasts de tecnología sobre IA en el trabajo» o «Meditaciones guiadas cortas para después del trabajo».
La diferencia con la búsqueda tradicional es sustancial. El buscador devuelve una lista de resultados para una consulta puntual, mientras que el feed generado por prompt se comporta como un canal temático continuo: se ancla como un chip en la barra superior, se actualiza automáticamente con vídeos nuevos que encajan con la descripción y puede modificarse en cualquier momento cambiando el texto. YouTube combina el prompt con el contexto del historial de visualización del usuario, algo que la búsqueda estándar no hace.
El movimiento responde a un malestar acumulado. En enero de 2026, YouTube eliminó la opción de ordenar búsquedas por fecha de publicación, sustituyéndola por un filtro de «Popularidad» que combina vistas y tiempo de visualización. La medida afectó especialmente a creadores de contenido de actualidad, análisis de tendencias y tutoriales de software, que perdieron un mecanismo clave para llegar a quienes buscaban información reciente. Paralelamente, el feed de inicio ha ido reduciendo las recomendaciones de vídeos largos en favor de Shorts, una estrategia que maximiza el tiempo en pantalla pero dificulta el acceso a contenido de larga duración con intención específica.
El lanzamiento se enmarca en la estrategia más amplia de Google de integrar su modelo Gemini como capa de organización de todos sus productos. En el Google I/O 2026, la compañía presentó una visión agentica en la que el lenguaje natural sustituye a las categorías predefinidas para navegar por la búsqueda, los mapas o el correo. «Tu feed personalizado» es la traslación de esa filosofía al vídeo en streaming.
La tendencia no es exclusiva de YouTube. En febrero de 2026, Threads convirtió los mensajes al estilo «Dear algorithm» en un control real que ajusta el feed durante tres días. La diferencia es que el efecto en Threads es temporal, mientras que en YouTube el prompt se guarda como un espacio permanente que el usuario puede actualizar cuando quiera. YouTube ya ofrecía desde 2023 la posibilidad de desactivar el historial de reproducción para eliminar los vídeos recomendados, pero sin alternativa de sustitución. La nueva función es precisamente esa alternativa: no un «off» sino un «qué quiero en su lugar».
El planteamiento abre interrogantes. Por un lado, devuelve al usuario cierto poder de decisión sobre lo que ve, algo especialmente valioso en un contexto de fatiga algorítmica y preocupación por la adicción a las plataformas. Por otro, traslada al usuario la carga de articular sus intereses. El algoritmo tradicional funcionaba sin esfuerzo: bastaba con abrir la aplicación. Un sistema basado en prompts exige saber qué se quiere y saber expresarlo, lo que deja fuera a quienes usan YouTube precisamente para descubrir contenido inesperado o porque no tienen una idea clara de qué buscar.
Otra cuestión pendiente es la opacidad del proceso de selección. Aunque el usuario define el tema, YouTube sigue eligiendo qué vídeos concretos aparecen entre millones de opciones, y no ha detallado los criterios con los que evalúa si un vídeo coincide con el prompt. El control sobre el «qué» es explícito; el control sobre el «cuál» sigue siendo interno.
Por ahora, la función está disponible únicamente en Estados Unidos y en inglés, tanto en móvil como en escritorio. Google no ha anunciado un calendario de expansión a otros mercados, por lo que los usuarios de España y Latinoamérica deberán esperar para comprobar si la herramienta aterriza en sus dispositivos y, sobre todo, si cumple la promesa de transformar la experiencia de navegación en la plataforma.
