El aire acondicionado salva vidas: Europa debe dejar de frenarlo

Fuentes: Air Conditioning Is Not a Luxury, It Is a Necessity

Una ola de calor azotó Europa con temperaturas superiores a 40 grados y provocó al menos 2.000 muertes adicionales en una sola semana en Francia y más de 5.000 muertes excedentes en Alemania en lo que va de 2026, según datos de RKI. La Organización Mundial de la Salud estima que el calor mata a más de 175.000 europeos cada año, mientras que el 80% de la población del continente carece de aire acondicionado, frente al 90% de los hogares estadounidenses que disponen de él.

A pesar de estas cifras, Gobiernos europeos mantienen políticas que obstaculizan la instalación de AC: permisos patrimoniales en Austria, Alemania y Hungría; ordenanzas de ruido en Reino Unido; exigencias de certificados médicos en Ginebra, e inspecciones periódicas en Eslovaquia. En Londres, juntas vecinales rechazan sistemáticamente las solicitudes de instalación. Algunos propietarios británicos han tenido que retirar sus equipos por normativas ligadas al objetivo de cero emisiones netas.

Los sistemas modernos son cada vez más eficientes: el Departamento de Energía de EE UU constata que el consumo eléctrico medio por hogar ha bajado incluso al aumentar la penetración del AC. Además, buena parte del rechazo popular —el supuesto "shock térmico" o los daños sinusales— carece de base científica y no se observa en países con mayor uso.

La autora recuerda que olas de calor históricas, como la de 1540, fueron letales, y que la medicina moderna recomienda enfriar rápidamente al paciente en lugar de aplicar remedios obsoletos. Calificar el aire acondicionado de lujo frena una tecnología capaz de prevenir muertes evitables.