El agua más cara del mundo no se vende en botellas de lujo: es el patrón internacional de metrología conocido como VSMOW (Vienna Standard Mean Ocean Water), y cuesta 120.000 dólares el galón (unos 159 dólares por una ampolla de 5 ml). Esta agua ultrapura se elaboró en 1966 siguiendo una propuesta del geoquímico Harmon Craig, del Scripps Institution of Oceanography, y se destiló principalmente del océano Pacífico. Sirve como referencia única para medir las concentraciones de isótopos de hidrógeno y oxígeno en los laboratorios de todo el mundo.
El motivo de su valor es que no todo el H2O es igual. Los isótopos pesados, como el deuterio y el oxígeno-18, congelan a temperaturas ligeramente más altas que el agua corriente, y esas minúsculas diferencias —del orden de milésimas de grado— son cruciales para los termómetros más precisos. La definición de la escala Kelvin se basó hasta 2019 en la temperatura del "punto triple" del VSMOW (0,01 °C), donde conviven en equilibrio hielo, agua líquida y vapor. Aunque la escala se redefinió mediante la constante de Boltzmann, las celdas de punto triple actuales siguen trazando su precisión hasta aquella muestra original, custodiada por la Agencia Internacional de Energía Atómica.
