El administrador de la NASA elogia los avances de Blue Origin tras la explosión del cohete New Glenn

Fuentes: NASA chief praises progress Blue Origin is making after launch failure

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, afirmó esta semana que Blue Origin ha destinado recursos significativos a la limpieza y reconstrucción de su plataforma de lanzamiento tras la explosión del cohete New Glenn durante una prueba estática de encendido el 28 de mayo. Isaacman calificó la respuesta de la empresa como «casi impresionante», y señaló que oficiales de la Fuerza Espacial de Estados Unidos también participan en la planificación y las tareas de recuperación.

La NASA tiene un interés estratégico en el regreso al vuelo de Blue Origin, ya que confía en el módulo de aterrizaje Mk. 1 para transportar carga a la Luna y en el Mk. 2 para futuras misiones tripuladas al satélite. El cohete New Glenn debía desempeñar un papel esencial en el lanzamiento de ambos módulos. Antes del accidente, Blue Origin preveía lanzar a finales de este año la misión Endurance del Mk. 1, con dos cargas útiles científicas y tecnológicas de la NASA a la superficie lunar, y trabaja en una versión de prueba del Mk. 2 para la misión Artemis III, prevista para el segundo semestre del próximo año.

Blue Origin, dirigida por Dave Limp, se ha marcado como objetivo reconstruir el complejo de lanzamiento 36A, concluir la investigación de la anomalía y realizar una misión de regreso al vuelo antes de fin de año. No obstante, funcionarios de la NASA han expresado en privado dudas sobre ese calendario, y la mayoría de los observadores independientes estiman que un plazo realista para la vuelta al vuelo de New Glenn se sitúa entre 12 y 18 meses. Isaacman insistió en que la opción preferida por la NASA es que Endurance despegue a bordo de New Glenn.