El desarrollador de la aplicación de puzles Dayzle reveló que el 60% de las instalaciones atribuidas a su campaña de Google Ads eran tráfico fraudulento. Tras gastar 220 dólares canadienses en dos semanas, el creador detectó una discrepancia entre los 56 registros de Google y los 13 usuarios reales que aparecían en su panel de administración. El análisis de las métricas brutas mostró que 33 dispositivos ejecutaban versiones obsoletas de la app, desinstaladas de la Play Store, y que cada uno abría la aplicación una sola vez sin interactuar con ninguna pantalla antes de desaparecer. Esta actividad, distribuida en 28 modelos de teléfono en 19 estados, correspondía a una granja de bots que aprovechaba una vulnerabilidad en la optimización de Google: el algoritmo contaba como conversión cualquier instalación tras una visualización, incluso si el bot instalaba una copia guardada del archivo en lugar de descargarlo de la tienda. Este mecanismo creaba un bucle donde más fraudes mejoraba la métrica para Google, incrementando el gasto publicitario. El desarrollador cambió el objetivo de la campaña de 'abrir la app' a 'resolver un puzle', una acción más compleja para automatizar, y espera la respuesta de Google sobre el reembolso. El caso sirve como advertencia para otros desarrolladores de que las métricas de instalación de Google pueden estar infladas por tráfico inorgánico.
