Ejércitos buscan alternativas a Starlink: ¿por qué?

Fuentes: Why the world's militaries are scrambling to create their own Starlink

La creciente dependencia de la constelación de satélites Starlink, propiedad de Elon Musk, ha generado preocupación entre los ejércitos de todo el mundo, impulsando una carrera global para desarrollar alternativas propias. Starlink ofrece una conectividad a internet fiable en casi cualquier lugar del planeta, una ventaja crucial en la guerra moderna, pero su control por parte de una entidad privada y con decisiones a veces impredecibles, representa un riesgo estratégico. Países como China, la Unión Europea (con su proyecto IRIS²) y Rusia están invirtiendo en sus propias constelaciones de satélites, mientras que naciones como Alemania y el Reino Unido también exploran opciones independientes. La capacidad de Starlink para proporcionar comunicaciones robustas y de bajo costo, incluso a unidades militares pequeñas y drones, ha demostrado ser vital, como se evidenció en el conflicto entre Rusia y Ucrania. Expertos señalan que la dependencia de una empresa privada para comunicaciones militares es un riesgo inaceptable, y que, aunque Starlink mantiene una ventaja en costos de lanzamiento gracias a SpaceX, otros países eventualmente alcanzarán su nivel. La construcción y mantenimiento de estas constelaciones es costoso y requiere un lanzamiento continuo de satélites, un desafío que complica la autonomía de países sin capacidad de lanzamiento propia.