El robot de compañía Eiliko, vendido en Amazon, almacena las conversaciones de los usuarios en servidores en China, lo que expone los datos a hackers. Según un informe de The Verge, el investigador Sammy Azdoufal descubrió que la plataforma de Energize Lab, la empresa fabricante, no protege adecuadamente la información. Azdoufal logró acceder a 13 millones de conversaciones de miles de usuarios y a la base de datos de 68.000 robots, incluyendo fotos y grabaciones de audio no cifradas de niños. La empresa no respondió a las solicitudes de contacto de The Verge ni de Azdoufal, y sus contraseñas administrativas son débiles. Además, el sistema de inteligencia artificial de Eiliko puede ser comprometido para manipular la personalidad del robot, como se demostró cuando el dispositivo comenzó a hablar de forma inapropiada tras una conexión remota. Azdoufal y Tod Beardsley están preparando nueve informes de vulnerabilidad (CVE) para documentar estas fallos de seguridad.
