Estados Unidos y Arabia Saudí ejecutaron este martes ataques conjuntos contra posiciones de grupos armados alineados con Irán en el este de Irak. El Mando Central de EEUU (CENTCOM) atribuye la ofensiva a más de 30 ataques con drones atribuidos a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) contra tropas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes en las últimas 72 horas. Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de milicias reconocidas por el Parlamento iraquí, elevan el balance a 20 muertos y 32 heridos en varias sedes oficiales repartidas por el país, aunque no precisan ubicaciones.
La acción destruyó centros logísticos y de armamento, según CENTCOM, que advierte a Teherán y a sus aliados de nuevas represalias si prosiguen los ataques. Las FMP, creadas en 2014 por decreto gubernamental para combatir al Estado Islámico y alineadas con Irán, han lanzado desde el inicio de la guerra numerosos ataques contra Kuwait y, en los últimos días, contra Arabia Saudí, lo que motivó la respuesta de Riad. Entre febrero y abril se registraron más de 600 intentos de agresión contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses en Irak.
El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, convocó una reunión de emergencia del Consejo Ministerial de Seguridad Nacional, la primera reacción gubernamental tras los bombardeos. Arabia Saudí, por su parte, advirtió de que seguirárespondiendo en legítima defensa ante cualquier agresión desde Irak. El ataque coincide con la afirmación de EEUU de haber interceptado misiles balísticos iraníes dirigidos contra sus tropas en Oriente Medio, en medio de unas negociaciones entre Washington y Teherán que el presidente Donald Trump asegura que están en marcha.
