Estados Unidos atacó este sábado 10 objetivos militares iraníes en el estrecho de Ormuz y sus proximidades, tras acusar a Irán de vulnerar el alto el fuego alcanzado días antes. La operación, ordenada por el presidente Donald Trump, alcanzó infraestructuras de vigilancia, comunicaciones, defensa aérea, almacenes de drones y capacidades de colocación de minas, según el Mando Central estadounidense. Trump advirtió en Truth Social de que, si Teherán persiste, EEUU podría terminar el conflicto por la vía militar y advirtió de que la República Islámica "dejará de existir".
El detonante fue el ataque iraní con un dron contra el petrolero Kiku, que transportaba más de dos millones de barriles de crudo y navegaba por una ruta alternativa cerca de la costa de Omán. Es el segundo intercambio similar en menos de una semana, después de que un dron iraní golpeara otro buque mercante el jueves.
Bahréin denunció además un ataque con drones iraníes contra su territorio, sin daños inmediatos, en plena visita del secretario de Estado Marco Rubio a una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo.
En paralelo, el Centro Conjunto de Información Marítima amplió la ruta omaní para tráfico de entrada y salida, medida que incrementa la tensión con Irán, que reclama jurisdicción sobre el estrecho y planea cobrar tasas de tránsito. La Organización Marítima Internacional suspendió la evacuación de buques y reportó la salida de unos 115 en los últimos días. EEUU e Irán negocian un acuerdo definitivo en 60 días que incluya el paso por Ormuz y el programa nuclear iraní.
