La Casa Blanca ha comunicado a Anthropic su oposición a ampliar el acceso a Mythos, su nuevo modelo de lenguaje, de unas 50 a 120 organizaciones. El gobierno esgrime dos razones: la seguridad, porque Mythos puede detectar y explotar vulnerabilidades en software crítico, y la capacidad operativa, pues teme que el rendimiento se degrade para agencias como la NSA que ya lo usan. Anthropic presentó Mythos el 7 de abril como 'demasiado peligroso para distribución abierta' y lo limitó a un grupo reducido mediante el programa Glasswing, que incluye a Apple, Microsoft y Nvidia. Sin embargo, usuarios no autorizados accedieron al modelo a través de un foro privado ese mismo día. La relación entre Anthropic y Washington es tensa: en febrero, el secretario de Defensa designó a la compañía como riesgo de seguridad tras negarse a permitir el uso de Claude en armas autónomas. Trump ordenó cesar el uso de su tecnología, pero una reciente reunión entre Dario Amodei y altos cargos fue 'productiva'. Ahora se trabaja en una orden ejecutiva para revertir la designación. Además, Anthropic busca financiación que podría valorarla en más de 900.000 millones de dólares, destinados a infraestructura para Mythos.
