El Gobierno de Estados Unidos ha trasladado al fabricante neerlandés ASML indicios de que uno de sus avanzados sistemas de litografía ultravioleta extrema (EUV) habría llegado a China, según fuentes anónimas citadas por Bloomberg. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, formuló la acusación en abril; de confirmarse, supondría uno de los incumplimientos más graves de las sanciones estadounidenses. La exportación de estos equipos a China está prohibida por las restricciones de Washington y La Haya. ASML es la única empresa del mundo capaz de producir estas máquinas, lo que la convierte en el conglomerado más valioso de Europa.
ASML rechaza tajantemente la sospecha. La compañía asegura que existen exactamente 314 sistemas EUV operativos en el mundo y que ninguno se encuentra en China. Estos equipos, de varias toneladas, no pueden funcionar ni trasladarse sin la participación de ASML, que monitoriza cada interrupción, comportamiento anómalo y pérdida de conexión de sus máquinas. La empresa ha distribuido en Washington un documento explicando el seguimiento que realiza sobre la ubicación de cada sistema.
Según Bloomberg, ASML trabaja internamente en "modo crisis" y debe demostrar la inexistencia de un hecho que niega. La información y las pruebas que maneja la Administración estadounidense no se han hecho públicas, ni tampoco qué exige exactamente a la empresa neerlandesa. De no disiparse las dudas, el asunto podría agravar la ya tensa relación entre EEUU y la Unión Europea. Un portavoz de ASML recordó que la empresa mantiene un diálogo transparente con los Gobiernos y que ya ha desmentido "varios rumores infundados" sobre vulneraciones de controles de exportación hacia China. El Ejecutivo neerlandés afirmó, por su parte, que es consciente de su "papel singular" en la industria de semiconductores.
