El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), impuso sanciones contra tres redes europeas y transnacionales acusadas de respaldar el extremismo violento de izquierda. La medida, anunciada este martes desde Washington, alcanza a la entidad italiana Autistici Inventati, a la organización británica Palestine Action y al grupo transnacional Masar Badil, incluyendo a dos de sus altos dirigentes. Las designaciones se realizan al amparo de la Orden Ejecutiva 13224, una autoridad contraterrorista emitida originalmente el 23 de septiembre de 2001 y posteriormente enmendada.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió en un comunicado oficial que "los extremistas de extrema izquierda, sus fachadas y sus facilitadores deben estar avisados: emplearemos todo el peso de nuestras herramientas económicas". Bessent añadió que "el terrorismo político no tiene cabida en nuestra sociedad" y que el Tesoro seguirá "cortando las líneas de vida financieras de estos grupos hasta que sean eliminados". El funcionario ya había adelantado esta línea de acción durante su participación en julio en la Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político.
Autistici Inventati, con sede en Italia, proporciona infraestructura digital especializada —alojamiento web en servidores extranjeros, cuentas de correo cifrado, chat y videoconferencias, así como la plataforma Noblogs— exclusivamente a individuos, colectivos y grupos que comparte su ideología "antifascista" y "antimilitarista", según el Tesoro. Entre sus clientes se encontrarían organizaciones designadas como terroristas, como el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK),catalogado como terrorista por Estados Unidos, Reino Unido y Unión Europea desde su fundación en 1984.
Palestine Action, por su parte, es una organización británica sancionada por el Tesoro estadounidense tras haber sido prohibida como grupo terrorista por el gobierno del Reino Unido en julio de 2025 bajo la sección 1 de la Ley de Terrorismo de 2000. Según Washington, el grupo ha apoyado múltiples actos de terrorismo desde julio de 2020, incluyendo acciones que han provocado lesiones físicas a agentes de las fuerzas de seguridad británicas, así como incursiones en infraestructura de defensa e instalaciones militares del Reino Unido, causando millones de dólares en daños a equipamiento militar. La organización habría difundido sus tácticas en redes sociales, promoviendo su uso también dentro de Estados Unidos y a lo largo de la frontera con México.
Masar Badil, descrita como una organización transnacional, opera como fachada del Frente Popular para la Liberación de Palestina (PFLP),designado como Organización Terrorista Extranjera por Estados Unidos desde 1997, y del grupo Samidoun, sancionado conjuntamente por Canadá y Estados Unidos el 15 de octubre de 2024. El Tesoro destaca que Masar Badil comparte con Samidoun mecanismos de recaudación, miembros de sus comités ejecutivos y figuras previamente sancionadas como Khaled Barakat y Mohammad Khatib, además de otros líderes ya designados.
La acción de este martes se inscribe en la Estrategia Contraterrorista de Estados Unidos de 2026, que identifica a los grupos violentos de extrema izquierda como una de las tres principales amenazas terroristas que enfrenta el país, junto con el terrorismo islamista y el de extrema derecha. La medida complementa la decisión adoptada por el Departamento de Estado el 13 de noviembre de 2025 contra organizaciones autodenominadas antifascistas (Antifa) implicadas en actos violentos y delictivos.
El Tesoro estadounidense aclaró, citando su propia Pregunta Frecuente 1190, que las sanciones no se aplican a personas por ejercer libertad de expresión política u otras actividades protegidas constitucionalmente. No obstante, recordó que la Orden Ejecutiva 13224 define como terrorismo "actos violentos y actos peligrosos para la vida humana, la propiedad o la infraestructura, que aparentemente pretendan intimidar o coaccionar a una población civil, o influir en la política de un gobierno mediante intimidación o coacción".
La decisión marca una escalada significativa en la presión financiera y jurídica de Washington sobre redes vinculadas al extremismo de izquierda en Europa y Oriente Medio. Al situar a estos grupos bajo el mismo marco legal antiterrorista, Estados Unidos busca cortar el acceso de estas organizaciones al sistema financiero internacional y dificultar su operativa transfronteriza. Queda por ver cómo responden los gobiernos europeos —particularmente el italiano, por la sede de Autistici Inventati— y qué efecto tendrán las sanciones sobre las actividades digitales y logísticas de estas redes en los próximos meses.
