Un informe del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) estima que un escenario de electrificación total del parque automovilístico estadounidense antes de 2040 evitaría más de 100.000 muertes prematuras acumuladas hasta 2050, gracias a la reducción de la contaminación atmosférica vinculada al tráfico rodado. El estudio, elaborado junto a la FIA Foundation, parte de la base de que en la actualidad más de 41.800 muertes prematuras al año son atribuibles a la contaminación del transporte por carretera.
El modelo analiza las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), carbono negro y orgánico, óxidos de azufre, amoníaco, monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles, y calcula su impacto en patologías como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diabetes, cardiopatía isquémica, cáncer de pulmón e ictus, asociadas a la exposición a partículas PM2.5 y ozono. También incorpora la incidencia de asma infantil vinculada al NOx.
El escenario de referencia toma como línea base agosto de 2025, con políticas estadounidenses hostiles a la energía limpia, mientras que el escenario ambicioso plantea que el 100% de los vehículos —turismos, camiones, autobuses y vehículos de dos y tres ruedas— sean de cero emisiones en 2045, con regiones pioneras que electrificarían los vehículos ligeros en 2035 y los pesados en 2040.
