EE UU levanta el bloqueo a la exportación de los modelos de IA Fable y Mythos de Anthropic

Fuentes: US lifts export controls on Anthropic's Fable and Mythos AI models

El Departamento de Comercio de Estados Unidos ha levantado los controles a la exportación de los modelos de inteligencia artificial Fable y Mythos de Anthropic, menos de tres semanas después de ordenar a la compañía la suspensión del acceso a sus modelos más avanzados por riesgos para la seguridad nacional. Anthropic anunció el martes por la noche en un comunicado en X que empezará a restablecer el acceso el miércoles. En una carta remitida a la empresa, a la que ha tenido acceso Reuters, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, informó de la retirada de los controles y confirmó que ya no se requiere licencia para exportar esos modelos.

Lutnick detalló que Anthropic se ha comprometido a detectar y mitigar de forma proactiva los riesgos de seguridad asociados a sus modelos, a colaborar con el Gobierno estadounidense en protocolos y estándares para Mythos, Fable y futuros modelos, y a informar de cualquier actividad maliciosa detectada. El ejecutivo agradeció el compromiso de la empresa con la seguridad nacional.

El endurecimiento de la supervisión estadounidense sobre los nuevos lanzamientos de IA responde a la preocupación de que estos modelos avanzados, motores del auge del sector y de grandes inversiones de capital, puedan ser utilizados con fines militares o de inteligencia por China, Rusia u otros países considerados sensibles. Anthropic desactivó de forma abrupta los modelos Mythos 5 y Fable 5 el 12 de junio tras la orden de control a la exportación. El viernes, el Gobierno ya permitió liberar Mythos 5 a un grupo reducido de organizaciones estadounidenses consideradas de confianza, en una reversión parcial.

El proceso de verificación de las empresas que pueden acceder a los modelos ha generado críticas en el sector. El consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, declaró la semana pasada que las pruebas de seguridad exhaustivas "no son mala idea", pero rechazó que el Gobierno sea quien elija a los clientes. OpenAI retrasó por petición de Washington el lanzamiento público completo de GPT-5.6, limitándolo a un grupo reducido de socios previamente evaluados.