La Fiscalía de Estados Unidos ha presentado cargos contra tres ciudadanos rusos —Alexander Volosovik, Kirill Zatolokin y Yulia Pankova, residentes en San Petersburgo— y contra los proveedores de hosting Media Land y ML.Cloud por hacking, conspiración y blanqueo de capitales. Las empresas ofrecían infraestructura web a grupos de ciberdelincuentes y hackers respaldados por Estados para ejecutar ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS), campañas de phishing y ofensivas contra infraestructuras críticas estadounidenses, causando daños y beneficios ilícitos por unos 62 millones de dólares en más de una veintena de estados.
Los acusados fueron inicialmente imputados en 2024, aunque el indictment se ha desclasificado esta semana. El Tesoro estadounidense ya había sancionado en noviembre de 2025 a Media Land y ML.Cloud por permitir a bandas de ransomware como LockBit, BlackSuit y Play operar desde sus servidores. Las sanciones prohíben a personas y empresas estadounidenses mantener relaciones económicas con los rusos o sus compañías.
Según el Departamento de Justicia, los proveedores actuaban como hospedaje 'a prueba de balas', diseñado para blindar a sus clientes frente a peticiones de las fuerzas de seguridad y operaciones de cierre de infraestructura.
El fiscal general adjunto A. Tysen Duva advirtió de que estas redes «ponen en riesgo al público estadounidense» y afirmó que el Gobierno seguirá desmantelándolas para proteger las infraestructuras críticas. La probabilidad de captura es reducida: los sospechosos se encuentran en Rusia, que rara vez accede a extradiciones, aunque Washington ha detenido a ciberdelincuentes rusos cuando viajan a países con acuerdos diplomáticos con EE. UU.
