Ecologistas se oponen al plan del Kidderminster Harriers de construir campos en terreno protegido

Fuentes: Kidderminster Harriers' pitch plans challenged by nature-lovers

Un grupo vecinal recién creado, Amigos de Burlish Meadow, se opone al proyecto del Kidderminster Harriers de comprar y urbanizar 8,5 hectáreas dentro de Burlish Meadows, un parque rural de 40 hectáreas junto a Stourport-on-Severn, en Worcestershire. El club de fútbol pretende instalar allí cuatro campos de tamaño reglamentario —tres de ellos de césped artificial— y dos campos juveniles, con el argumento de que la iniciativa beneficiará a la comunidad y fomentará el deporte entre los niños, según su propietario, Richard Lane.

Los detractores sostienen que la actuación dañaría un ecosistema valioso. El cofundador del grupo, Jason Kernohan, recordó que Burlish Meadows fue convertida en zona de conservación en 2018, tras pasar de acoger un campo de golf a depender del Consejo Distrital de Wyre Forest, y alberga un tipo de pradera ácida muy poco frecuente en la comarca. El colectivo citó la presencia de la mariposa white letter hairstreak y de la planta tower mustard, esta última documentada en menos de 30 enclaves de toda Gran Bretaña. Otro integrante, Matthew Terry, advirtió de que el paraje sirve para aliviar la presión sobre la reserva natural adyacente de Burlish Top y es uno de los pocos espacios llanos accesibles para personas con movilidad reducida.

Kernohan apostó por reubicar el proyecto en un solar brownfield. El concejal David Ross confirmó que la posible venta se debatirá en el gabinete municipal este jueves y que todavía no hay decisión adoptada.