La calidad de los altavoces integrados en los portátiles suele ser mala: sonido metálico, áspero y vacío, incluso en modelos de gama alta. Aunque la física impone límites al tamaño de los altavoces, el software de audio de Linux permite compensar esas carencias con el procesado adecuado. La aplicación EasyEffects aprovecha las capacidades de PipeWire para aplicar efectos como limitador, compresor, ecualizador paramétrico de 30 bandas, realce de graves, reverberación o crossfeed sobre las entradas y salidas de sonido del sistema.
La herramienta está disponible en los repositorios de la mayoría de distribuciones y como Flatpak en Flathub. Para usarla basta con descargar un perfil predefinido —el artículo recomienda el preset Advanced Auto Gain de JackHack96— y copiarlo en el directorio de configuración correspondiente. EasyEffects puede residir en la bandeja del sistema, arrancar automáticamente y activarse o desactivarse al vuelo con un consumo de CPU mínimo, en torno al 0,1-0,2%.
Entre las limitaciones, el autor señala que los perfiles genéricos no siempre se adaptan al modelo exacto del portátil, que cada preset responde mejor a un tipo de contenido y que el resultado final es subjetivo. Por eso propone que las distribuciones de escritorio, entornos como KDE o GNOME y fabricantes de portátiles Linux como System76, Nova Custom o Star Labs integren EasyEffects de serie, con perfiles específicos para cada equipo y opciones de gestión desde los paneles de sonido del sistema.
