Dónde está todo el efectivo: el enigma de los billones desaparecidos

Fuentes: Squillions: Where's all the cash?
Imagen generada por IA con el prompt: Editorial illustration of banded stacks of high-denomination banknotes piled inside a dim underground vault, a single shaft of light from above, dark moody tones, no people or text
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En las economías avanzadas, el uso del efectivo se ha desplomado hasta convertirse en una rareza, pero el valor total de los billetes en circulación no deja de crecer. Esa paradoja es el punto de partida del último ensayo de John Lanchester, que reseña dos libros recientes sobre el blanqueo de capitales. En el Reino Unido, el cash pasó del 58% de las transacciones en 2009 al 9% actual, según UK Finance. Sin embargo, hay 1.300 libras en circulación por habitante, de las cuales solo una séptima parte está en manos del público. En Estados Unidos, el valor de los billetes en circulación pasó de 759.000 millones de dólares en 2005 a 2,395 billones en 2024, mientras que el estadounidense medio porta apenas 418 dólares en efectivo.

El grueso de ese dinero se concentra en billetes de alta denominación: el 80% del efectivo estadounidense no contabilizado son billetes de 100 dólares, y en la eurozona, la mitad del valor circulante corresponde a billetes de 100, 200 y 500 euros —el de 500, apodado "Bin Laden" por su uso principal, dejó de imprimirse en 2019 pero sigue siendo de curso legal—. En Suiza, el 90% del efectivo en circulación son billetes de 1.000 francos suizos, equivalentes a 943 libras.

Para Lanchester, la explicación más probable de este desfase es el blanqueo de capitales. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) estima que el efectivo físicamente transportado para lavar dinero alcanza los cientos de miles de millones de dólares anuales. Las cifras globales barajadas oscilan entre el 2% y el 5% del PIB mundial, lo que equivale a entre 2 y 5 billones de dólares: del tamaño de la economía rusa en el caso bajo, y de la alemana en el alto. Si el blanqueo fuera una industria, sería la tercera mayor del mundo, solo por detrás del sector inmobiliario comercial.

El artículo reseña dos libros sobre el tema: "Everybody Loves Our Dollars", del periodista de investigación Oliver Bullough, y "How to Launder Money", de George Cottrell —expulsado del partido Ukip, condenado en Estados Unidos por blanqueo y ex colaborador de Nigel Farage— y Lawrence Burke Files, investigador financiero veterano. Lanchester subraya la paradoja de que, cuanto más contundente es el aparato regulatorio (KYC, SAR, CTR, PEP), menos se intercepta el dinero ilícito. El GAFI, ironiza, actúa como un borracho que busca las llaves bajo la farola: no porque allí las haya perdido, sino porque es el único lugar donde alcanza la luz. El grueso del blanqueo se mueve fuera del sistema financiero formal, en métodos que las autoridades no detectan porque solo conocen los trucos de los blanqueadores que ya han sido atrapados.